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dnx - Mobile Tv Mucha gente me pregunta: “Pero tu exactamente qué haces“. Incluso me pasa con profesionales del sector que por una cosa u otra no ubican bien el trabajo que hago dentro de dnx. A esto no ayuda nada el hecho que escriba en ocasiones sobre cosas de investigación más ‘tradicional’ y otras sobre diseño de interacción. Quizá por eso me sienta más cómodo bajo la etiqueta paraguas de experiencia de usuario.

Continuamente estoy con usuarios, no solo probando prototipos, sino creando conceptos y dándoles una orientación de cara al diseño. De igual manera me pego con organizaciones de contenido y clasificaciones de información. Pero en muchas ocasiones todo esto es parte de proyectos en los cuales están involucrados más agentes, o simplemente el resultado de los estudios es un soporte para la toma de decisiones estratégicas internas de las empresas.

En otros casos sí se puede ver el resultado, por ejemplo gran parte de la disposición de elementos (Arquitectura de Información) del actual ya.com es responsailidad mía. De igual forma, aunque esta es anterior, se pude ver mi mano en parte de la clasificación de contenidos de movistar.es. ¡Ojo! nada más y nada menos que alrededor de 160 sesiones de Card sorting que lleva. También he ralizado investiaciones sobre la experiencia de viajar o los procesos de decisión de una contratación por ejemplo, sobre las cuales se plantea todo un diseño de interacción posterior.

Por eso quiero dejaros un tipo de trabajo que normalmente no ve la luz, justamente porque sirve para la toma de decisiones estratégicas de las empresas. En este caso es un estudio que dnx ha realizado con presupuesto propio, con el objetivo de arrojar luz sobre el posible mercado de consumo de TV a través de dispositivos móviles que se da en la actualidad en España. Pues bien, es un ejemplo de parte de lo que hago en mi día a día laboral. Pero en esta ocasión el cliente hemos sido nosotros mismos, dnx.

Un saludo y que lo disfruten: dnx-Mobiletv [.zip 500KB]

La Asociación de Interacción Persona-Ordenador (AIPO) ha publicado recientemente un “Código ético de la investigación en usabilidad e Interacción Persona-Ordenador” (pdf) elaborado por Pedro Concejero Cerezo (Telefónica I+D).

El trabajo es el resultado de una revisión de varios códigos éticos relativos a la práctica de investigación en sicología. Concejero ha seleccionado la información haciendo hincapié en las partes referidas al trabajo de investigación con usuarios y obviando otros elementos de la sicología clínica.

El texto se centra principalmente en los aspectos de protección de datos según leyes españolas y en el comportamiento y formas de obrar del investigador para con el investigado (participante o usuario). Este comportamiento va más allá del mero trato cortés y trata al usuario en su totalidad, teniéndole en cuenta como persona. Ya que como tal hay que prever los posibles efectos negativos de posibles momentos de decepción por los que puede pasar el participante a lo largo de un test de usabilidad. Por eso recomiendo la lectura de la ultima página (pg.11) que habla del tratamiento de la decepción específicamente.

Este documento viene bien porque creo que en la actualidad la práctica de la usabilidad se ha estabilizado dentro del diseño web y en particular las pruebas con usuarios son utilizadas, en mayor o menor medida, por los profesionales del sector. Y digo que es pertinente porque justamente muchos de los profesionales que se dedican a la usabilidad, o abarcan al menos la práctica de los test de usuarios, no provienen de disciplinas relacionadas con la investigación y por lo tanto su formación no ha incluido de manera explícita la importancia de dejar al participante en la mismas condiciones físicas y sicológicas que cuando entró a participar en las pruebas con usuarios. Es verdad que en el caso de la usabilidad no se está hablando de experimentos prolongados, ni de uso de sustancias de ningún tipo para hacer pruebas. También es verdad que materiales como este tienen mucho de sentido común sobre el trato de personas. Pero os puedo asegurar que, al menos yo que he entrevistado y realizado pruebas de usabilidad con usuarios/as desde 13 años a más de 70, los diferentes tipos de personalidades y circunstancias personales con los que te puedes encontrar son variadísimos y nunca se sabe como puede sentar a una persona un comentario determinado o la realización de una tarea concreta.

Sin ir más lejos en una ocasión me tocó hacer un test con una persona que tendría como 50 años, poco familiarizada con el uso del ordenador, la cual ante mi petición de “mueva por favor el ratón” lo cogió y lo levantó moviéndolo en círculos delante de la pantalla del ordenador. ¡Que! cómo se come eso. Pues nada, le dije, totalmente tranquilo y en tono sereno: “Paco intenta poner el ratón sobre la mesa y mejor lo mueves ahí cerca del teclado”. Por supuesto en el caso que me ocupaba y en relación a los objetivos del estudio esa persona estaba mal captada, le hice un par de preguntas más y que viese una cosa en internet simulando el test, y terminé la prueba mucho antes de lo previsto. Resultado: el usuario no percibió nada negativo en absoluto, yo entiendo que estas cosas pasan, y el test fue realizado de nuevo con otro usuario. Yo utilizo siempre una empresa de captación para el reclutamiento de usuarios, en este caso como pasa en ocasiones en toda investigación el filtro no funciono. No pasa nada se sustituye y listo, pero bueno eso es otro tema.

La idea que quiero transmitir es que una cosa es saberte la pauta de un test de usabilidad y otra distinta el manejar un test con usuarios. Es como conducir, una cosa es la teoría y otra la práctica. Por eso y porque permiten afianzar un poco más la disciplina o la profesión, considero interesante este tipo de trabajos. Necesitamos más conocimientos y teoría, pero también es necesario profesionalizar la actividad que realizamos.

Ahora bien si se me permite me gustaría añadir algo a este texto desde mi experiencia y ya que se habla de ética, desde la moralidad particular con la que me gusta dirigir los diferentes trabajos que abordo en el campo de la experiencia de usuario. Creo que es necesario inculcar en la gente que diseña sistemas interactivos la necesidad de plasmar no solamente la mirada del usuario sino sus intereses. Un componente igualmente ético y moral es dirigir los tes de tal forma que se exprese en mayor medida las necesidades de los usuarios (diferentes de los gustos) y eso permita moldear/influir de alguna forma en el producto o servicio final. Es decir que el análisis y posteriores y recomendaciones de cara a la mejora del sistema interactivo vayan encaminados a hacer la vida más fácil a la gente (en cuanto a la interacción con ese sistema en concreto se refiere) superponiéndose a los aspectos puramente comerciales que tanto en ocasiones dirigen los estudios. Además creo encarecidamente que el aumento de motivación de uso va por ahí, y que el consumo ha de seguir dichos pasos. La intención de compra en el siglo XXI, y especialmente en cuanto al consumo mediado por medios interactivos se refiere, no solamente está cortada por la imagen de marca, sino también y en gran media el valor que se aporta al consumidor/usuario. Los que nos dedicamos a esto no nos cansamos de poner el caso de Amazon, pero es que en España Idealista (pdf) ha demostrado la importancia de esta dimensión.

Ahí es nada, pero si se logra mantener la tensión del valor útil de la visión del usuario eso tendrá su impronta en el resultado final, y si eso se intenta en todas las ocasiones seguramente que al menos en un tercio de ellas se logrará. Ya habrá tiempo de aumentar el ratio, pero de momento…

Enhorabuena a Pedro Concejero.
———————————————————————Enlaces de interés:

Código de conducta de los profesionales de la usabilidad (pdf) desarrollado por la Asociación de Profesionales de la Usabilidad en el 2005. Más general y no tan detallada en cuanto a las pruebas de usuarios se refiere.

Código ético internacional de CCI/Esomar (doc) para la práctica de la Investigación Social y de Mercados. Seguida extensamente por los Institutos de Investigación a nivel internacional.

Evolución histórica de las leyes de protección de datos personales en España.

LOPD, Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal. Ley de vigencia actual.

LORTAD, Ley Orgánica de Regulación del Tratamiento Automatizado de los Datos de Carácter Personal. Anterior a la LOPD (gracias César)

Second Life logo Second Life es un mundo virtual en el cual sus habitantes son recreaciones aspiracionales de sus dueños de carne y hueso. Y digo aspiracionales con toda intención, porque justamente uno de los mayores alicientes que se pueden encontrar en este mundo virtual es conseguir aquello que en la vida real no se ha obtenido. En mi opinión lo que se vende en Second Life es, más que el conseguir, la propia promesa de poder conseguirlo. Y ahí es donde tiene una fuerte conexión con la actual sociedad de consumo, por lo que podríamos decir que uno de los lemas que subyacen en Second Life es: ¡date otra oportunidad y sé esa persona que siempre quisiste ser!.

Independientemente de las opiniones a favor o en contra que pueda generar este nuevo espacio virtual, la verdad es que ha creado un enorme revuelo a su alrededor. No hay más que ver el crecimiento de su cyberpoblación, Second Life abrió sus puertas al público en el 2003 y en la actualidad ronda los 2 millones de cyberhabitantes (“1,901,172 people from around the globe“).

El punto fuerte de Second Life, a mi parecer el único, es la capacidad de acumulación de capital que proporciona a sus habitantes. No en vano desde muy pronto las empresas vieron el potencial de este mercado y se lanzaron a la aventura virtual. Ejemplos recientes de esto son Philips y el grupo financiero holandés ABN AMRO (nota en inglés). Incluso hay quien recomienda como estrategia de marketing, participar en Second Life.

Ahora bien, no es mi intención ni criticar, ni dar publicidad a Second Life aquí, sino haceros partícipes de una de las últimas apropiaciones que por parte de los usuarios han surgido en este espacio virtual: la aparición del virtual-charity. Esto es: ciberacciones destinadas a recaudar dinero, en el caso de Second Life ‘Linden Dollars’ convertibles a dólares americanos, para fines benéficos. Un ejemplo de esto es la iniciativa de Save the Children al poner a la venta Yaks virtuales para los cyberhabitantes de Second Life.

Si lo anterior os ha sorprendido, mirar el video que adjunto en el post. Es una iniciativa de la ONG española Mensajeros de la Paz puesta en marcha por la agencia publicitaria ArnoldFuel. Mensajeros de la Paz ha colocado a Jubilee un niño virtual sin hogar (cyberhomeless) en una esquina de Second Life. Jubilee pide ayuda a los ciberhabitantes para acabar con la pobreza, abandono y la injusticia en el mundo real.

(enlace al vídeo en youtube por si no se ve en la página)

La verdad es que aparte de lo acertado o no de la iniciativa es algo que invita a la reflexión. Llama la atención la aparente contradicción de ir al mundo virtual para pedir ayuda para el mundo real, pero sencillamente es una contradicción coyuntural de este momento ya que tiene todo el sentido. Lo único que la gente dirá: ‘eso no puede ser, yo me vine a este mundo para evadirme del otro’.

Para mí esto supone un ejemplo de como poco a poco se van acoplando el mundo virtual y el real para crear algo más que la suma de los dos. Aún no tiene forma ni mucho menos alma, pero ya ha empezado y poco a poco se irá conformando.

Youtube ha puesto su granito de arena al lanzar atisbos de lo que puede ser la TV bajo demanda mediada por comunidades virtuales, algo tan mundano como la TV se une a Internet. Es cuestión de tiempo que los terminales móviles hagan lo propio cuando aúnen su potencial al de la Web. En ese momento lo característico de los terminales móviles: intimidad (comunicación más cercana y con gente conocida fundamentalmente), fijación a un lugar y momento (comunicación en tiempo real). Se unirá con lo característico de la Red: globalización (posibilidad de comunicarse con cualquier persona), ruptura de barreras espaciales y temporales (la comunicación no depende de horarios ni zonas geográficas). Entonces el vínculo virtualidad-realidad será mayor y las dos caras de la moneda el yo y los otros quedarán unidos.

No es cuestión de adelantar acontecimientos, todo esto no es nuevo, sino de pensar que estamos en un momento de cambio social acelerado y nuestra posición nos permite asistir como observadores de lujo a estas cuestiones, solo hay que sentarse y ver la película para cuando termine entenderla.

Bienvenidos al puro estilo de vida postmoderno!!

——————————————Enlace relacionado: Ayuda a un niño a tener una segunda oportunidad en su primera vida.

La EnciclopediaSiempre he creido que esto de navegar por la Red tiene un gran componente lúdico, el acto de acercarse a lo desconocido a través de una vetana. Pero la satisfaccion queda lograda cuando ese descubrimiento aporta valor a quien está navegando. Pues bien eso es lo que me pasó al encontrar y leer el artículo del profesor Juan José Castillo. Juan José es profesor de Sociología del Trabajo en la Facultad de Sociología de la UCM, y es una de las personas que más ha estudiado el tema de la Ergoníma y sus implicaciones sociales en nuestro país.

Su texto Un camino y cien senderos. El trabajo de campo como crisol de disciplinas, es sobre todo una defensa del trabajo de campo en el ámbito de las Ciencias Sociales en general y de la Sociología del Trabajo en particular. En concreto la principal crítica de Castillo hacia la práctica sociológica es la falta de rigor al trabajar sin ni siquiera acercarse al objeto de estudio, la fábrica o el puesto de trabajo en Sociología del Trabajo.

Pero a lo que iba, este texto me ha hecho retroceder al siglo XVIII, tiempos de la Ilustración. El motivo es la cita que hace el autor del Discurso Preliminar de la Enciclopedia por parte de Jean Le Rond D´Alembert.

En su Sexta parte, el título preliminar aborda el tema de cómo se llegó al material necesario que contendría la Encicopledia sobre las “Artes Mecánicas”, diferenciadas a su vez de las Ciencias y Las Bellas Artes. Pues bien, D´Alembert dice que sobre estas Artes había poco escrito, y lo que había demostraba la necesidad de una obra mayor. Por lo que concluye con un “Todo nos llevaba, pues, a recurrir a los obreros“. Qué es esto sino una declaración de intenciones sobre la necesidad de ir en busca de quien sabe de verdad el significado de su trabajo diario, los que utilizan eso que denominaron las Artes Mecánicas. No me puedo aguantar de reproducir aquí lo que dice D´Alembert:


Nos hemos dirigido a los más hábiles de París y del reino. Nos hemos tomado la molestia de ir a sus talleres, de interrogarlos, de escribir a su dictado, de desarrollar sus ideas, de sacar de ellos los términos propios de sus oficios, de trazar cuadros y de definirlos, de conversar con aquellos que conservaban mejor los recuerdos, y (precaución casi indispensable) de rectificar, en largas y frecuentes conversaciones con unos, lo que otros habían explicado de manera oscura, imperfecta y a veces poco fiel. Hay artesanos que son al mismo tiempo hombres de letras, y podríamos citarlos aquí; pero el número sería muy pequeño. La mayoría de los que se dedican a las artes mecánicas las han abrazado por necesidad y no operan más que por instinto. Entre mil apenas hallaremos una docena capaces de explicarse con algo de claridad sobre los objetos que emplean y sobre las cosas que fabrican. Hemos visto obreros que trabajan desde hace más de cuarenta años sin saber nada de sus máquinas. Ha habido necesidad de ejercer con ellos la función de que se enorgullecía Sócrates, la función penosa y delicada de hacer parir a los espíritus: obstetrix animorum.

Ese “hacer parir a los espíritus” es el trabajo del investigador y lo que en nuestro caso hemos de trabajar con los usuarios para realmente comprender sus necesidades. Por eso me hace gracia cuando el trabajo de campo se pone en duda, o incluso la investigación en laboratorio como son los test con usuarios. Digo que me hace gracia porque la gente que la denosta, muchas veces no sabe como manejar la situación y mucho menos interpretar lo que dice el usuario. Y todo esto no es que sea cuestión de estudios, sino de sensibilidad empática y un poco de atención.

Pero D´Alembert ve que no solo es necesario hablar con las personas implicadas, sino que la vivencia es algo imprescindible cuando hablamos de cosas que están tan dentro de la propia persona, que son parte suya incluso. Por eso sigue en su texto:

“Pero hay oficios tan particulares y maniobras tan delicadas, que a menos que trabaje uno mismo, que se mueva una máquina con las propias manos y se vea formar la obra ante los propios ojos, es dificil hablar de ella con precisión. De modo que más de una vez ha sido necesario procurarse las máquinas, construirlas, poner manos a la obra; hacerse, por decirlo así, aprendiz y realizar por sí mismo varias obras para enseñar a los demás como se hacen buenas.”

Sencillamente un ejemplo de como para poder conocer el objeto de estudio es necesario acercarse a él, e incluso vivirlo para poder sentir lo que es. Toda una proclama de la necesidad de ir al terreno cuando se habla de prácticas humanas y sus implicaciones en el entorno inmediato.